[1991] Armageddon 2001

DC decide no hacer ningún evento MEGACROSSOVER en 1990, por lo cual el siguiente en esta semana es el de 1991, Armageddon 2001, el cual debo haber leído por primera vez a alrededor de los 10, 11 años como mucho. En su momento me encantó, yo todavía no debía casi ni conocer los Elseworlds y toda la idea de meterse en el futuro de los personajes emocionó bastante a mi yo de 10 años.

Para ese entonces ya había leído todos los eventos anteriores de DC, y Armageddon 2001 terminó convirtiéndose en mi favorito en ese momento. Hoy obviamente lo leo con otros ojos, como no puede ser de otra manera por el paso del tiempo, y también por varios datos extra que antes no tenía. Resulta que Armageddón 2001 fue un crossover relativamente “escandaloso” por un cambio bastante significativo que le hicieron a último momento a la historia, más específicamente al giro del final.

Armageddon 2001 fue el producto más que nada de la mente de Denny O’Neil y Archie Goodwin, que fueron quienes lo planearon y quienes escribieron un número cada uno de los 2 especiales que lo empiezan y terminan. DC sigue experimentando un poco en el formato de estos eventos, y hace que Armageddon 2001 se desarrolle entre estos dos especiales con muchos tie-ins pero no en las series mensuales regulares, sino con los anuales de cada serie.

Los anuales se conectan con la historia a partir de una premisa en común, pero están todos escritos por diferentes equipos creativos, por lo que la mayoría en sí son completamente salteables si se quiere.

El evento tiene como protagonista a Matthew Ryder, habitante de la Tierra del 2030, un futuro disutópico en donde las libertades personales y el libre albedrío habían desaparecido, estando todo a manos del gobierno totalitario, absolutista y fascista de Monarch, quién habia sido uno de los superhéroes de la Tierra hasta que algo le hizo click y mató a todos los demás héroes, erigiéndose como monarca absoluto del planeta.

Ryder vendría a ser un subversivo reprimido, que tiene una familia muy oficialista y mantiene las apariencias, pero que en realidad añora los tiempos que casi no llegó a conocer, cuando el mundo estaba lleno de héroes y todo era distinto. Después de una serie de hechos y justificaciones que no vale la pena nombrar, Ryder termina viajando al pasado y convirtiéndose en Waverider. En el proceso gana también varios poderes, como hacerse invisible e intangible a voluntad, además de teletransportarse, cambiar de apariencia, viajar en el tiempo y poder ver el futuro de una persona con solo tocarlo.

Es por este ultimo poder que decide viajar a un punto en el tiempo en el que Monarch no existía, el Universo DC de 1991, e ir por ahí visitando a los héroes de la Tierra para tocarlos y ver su futuro, para ver quién de ellos era el que se iba a convertir en Monarch en el año 2001, que era el año en el que había aparecido.

Como puede verse fácilmente, este es el gancho a partir del cual se dan todos los anuales, que siguen el siguiente formato: Waverider visita a un héroe o grupo de héroes, hace contacto, y de ahí pasamos a ver una suerte de Elseworld que describe un futuro de un personaje. Batman y Superman, al tener varias series regulares tienen múltiples visitas de Waverider, y la justificación para mostrar algo distinto es que cada uno de los héroes visitados después subconcientemente hace algo que modifica lo que iba a pasar, y su futuro pasa a ser distinto.

En este punto pasan a estar involucrados muchos diferentes escritores y artistas encargados de los diversos anuales, y hay un poco de todo, hasta un Bryan Hitch en ese momento desconocido haciendo su primer trabajo para DC en el anual de Adventures of Superman (ya había hecho un par de cosas para Marvel).

Dan Jurgens es el que se encarga de dibujar los dos especiales de la serie propiamente dicha, y también escribe uno de los anuales de Superman y aporta dibujos para algunas secuencias de los de la Justice League.  Para mi yo-infante este era uno de los puntos más fuertes del evento ya que me encantaba Jurgens con su estilo limpio, clásico y conservador, una suerte de John Byrne con más diversidad en las caras y figuras un poco más estilizadas. Hoy en día la verdad que aprecio más otro tipo de arte, mi gusto fue cambiando con el correr de los años, pero reconozco que Jurgens siempre fue alguien muy competente y cumplidor y lo sigue siendo. En tintas lo acompañan Art Thibert, Steve Mitchell y Dick Giordano.

La mayor parte de los anuales son bastante olvidables, hay algunas buenas ideas exploradas al tener la chance de hacerlo, con resultados dispares, como que pasaría con Superman si Metrópolis desapareciese y el no pudiese evitar que esto pasara, o que le pasaría si Lois quedase embarazada pero muriese al no poder resistir un bebé mitad kryptoniano, o también como sería si Superman fuese el Presidente de Estados Unidos. Yendo a Batman hay cosas como que pasaría si Batman quedase incapacitado y no pudiese pelear contra el crimen por años, o si Batman se viera forzado a usar el anillo de kryptonita que Superman le dio para frenarlo.

El tema es que estas son buenas ideas, o al menos con el potencial de ser interesantes, pero en la ejecución no pasa gran cosa. No son malas historias, algunos de los anuales se dejan leer mejor que otros, como las historias mencionadas o los dos de la Justice League, Europe y America, que muestran varias secuencias separadas de futuros de sus personajes con varios pasajes divertidos, cortesía de Keith Giffen, J.M. DeMatteis y Gerard Jones.

El de Flash no es malo tampoco, contando una historia sobre un Wally casado y con un hijo pero obligado a no ser Flash y vivir dentro del programa protección de testigos con su familia. Pero después por otro lado hay anuales tremendamente aburridos, como el de HawkWorld o el de los New Titans, y en menor medida el de Hawk & Dove.

Como es de esperarse Waverider va por ahí explorando posibles futuros pero no encuentra al que está buscando hasta que de repente en el final del anual de Justice League Europe que era el último antes del segundo especial del evento, en donde se iba a revelar quien era Monarch, Waverider termina tocando al Capitán Atom, y todo termina  con un cliffhanger bastante grande que, sumado a varias otras pistas, no dejaba muchas dudas de que Monarch era el mismo Atom.

Bueno este evento justamente armó algo de escándalo porque al final resulta que no, Monarch era en realidad Hank Hall, también conocido (o no, más probablemente por la mayoría) como Hawk, de Hawk & Dove, ex titán y superhéroe no muy popular clase B o C.

El tema es que este fue un cambio de último minuto llevado a cabo por los editores de DC, supongo que Denny O’Neil y Archie Goodwin fueron quienes lo habrán decidido, porque se habían enterado de que el giro de Monarch = Captain Atom había sido leakeado y casi todo el mundo ya lo sabía. Según Jurgens, una línea de 0-900 que había aparecido en el momento  anunciando revelar secretos de la industria del comic al que llame era la que había empezado a filtrar la noticia al público comiquero, otras versiones hablan de que se filtro en un newsgroup de Usenet y de ahí pasó a las comiquerías, en donde el boca a boca hizo el resto.

Sea como sea que se haya dado, el punto es que a partir de eso DC decidió cambiar el final por algo que no tenía sentido, negando las pistas que habían ido dejando que apuntaban a Atom para elegir a Hawk, el único que había sido mostrado en su futuro peleando en contra de Monarch, pero que casualmente había tenido su serie regular cancelada hacía muy poco y no iba a ser muy extrañado. De paso también matan a Dove, usada por Monarch para volverse loco a si mismo, y de esta manera es la 2da vez que muere un Dove en cinco crisis.

Claro que en su momento, cuando tenía 10 años, yo no estaba ni enterado de todo esto ni estaba cerca de estarlo, y de hecho probablemente estaba más contento con el cambio, ya que Hawk la verdad que no me importaba demasiado, y le tenía más simpatía al Cap Atom por su participación en las Ligas. Hoy en día la verdad que ambos personajes no me importan demasiado, aunque creo que no hay duda en que DC se equivocó al cambiar la historia que tenía planeada solamente porque la gente averiguó antes el supuesto gran giro del final.

Por lo que estuve leyendo, aparentemente Didio comparte este punto de vista y buscó arreglar ese error en DC Countdown o alguna de las series relacionadas, en donde Captain Atom finalmente pasa a ser Monarch, pero esto no tuvo mucho impacto, siendo ya para ese momento como un poquito tarde.

Armageddon 2001 parece terminar con un enfrentamiento entre los héroes y Monarch en donde el Captain Atom termina peleando con él y salvando a todos al absorber el estallido de la bomba que iba a estallar Monarch, desapareciendo ambos en el medio del resplandor, pero le siguen dos miniseries, Armageddon – The Alien Agenda y Armageddon – Inferno.

Armageddon – The Alien Agenda está escrito por Jonathan Peterson, el editor que tuvo que darle la noticia del cambiazo Atom-Hawk a Barbara Kesel, escritora junto a su marido desde hacía varios años de Hawk & Dove y una de las más calientes con todo el tema. El arte del primer número está a cargo de Jurgens, acompañado por Steve Leialoha en tintas.

Yendo a la historia en si, Atom aparece en la era de los dinosaurios (aparentemente en el Triásico, Jurásico y Cretácico juntos, por los dinosaurios que aparecen), bastante debilitado, pero todavía con poderes. Monarch obviamente cayó en la misma época que el. Se pelean y todo viene bastante normal hasta que caen unos aliens con una nave gigante y los hacen huéspedes a los dos, aunque después Monarch se alía a los aliens ya que querían detonar la Tierra por algún motivo, y Atom se escapa con el detonador, aparentemente el único que tenían, y convenientemente no podían hacer otro sino que tenían que recuperarlo.

Nuevo salto en el tiempo y están en Roma, dibujado por Mike Netzer con tintas de Joe Rubinstein, en donde hay tiempo para que Atom pelee en el Coliseo contra una manada de leones y para que al final, mientras pelea contra uno de los aliens por el detonador, termine accidentalmente causando el fuego en Roma en la época de Nerón (a quien de hecho conoce y es agasajado por él), cuando la ciudad es casi destruida.

A Roma le sigue el lejano oeste, en donde Atom casualmente se encuentra con figuras clásicas del western de DC como Matt Savage, Johnny Thunder, Bat Lash, Jonah Hex y un par más, con muy buenos dibujos de Alan Weiss en este número, el cual parece hecho para el género. El número es bastante divertido la verdad, tiene un tono ligeramente comédico bien llevado por Petersen, aunque al final Atom esta vez termina causando involuntariamente el gran terremoto de San Francisco de 1906, esta vez mientras pelea contra Monarch.

La parada siguiente es la Alemania Nazi, con dibujos de Dick Giordano y tintas de Steve Mitchell, en donde Petersen le da un buen final a la miniserie, con un par de momentos buenos como cuando Atom no podía hacer aparecer su armadura estando encerrado en un gulag nazi o algo por el estilo hasta que lo alcanza toda la miseria y la tragedia del momento por unos chicos que se le habían pegado y ahí le vuelve la armadura y empieza a romper todo.

No será una gran miniserie, pero Atom saltando en el tiempo con Monarch persiguiéndolo tiene sus momentos, aunque Atom termine cambiando la historia para ser uno de los culpables indirectos de un par de tragedias, y al final Atom logra volver a la época actual, con la amenaza neutralizada, aunque Monarch siga suelto.

A Alien Agenda le sigue Inferno, escrita por John Ostrander, con arte por varios artistas diferentes, algunos destacados como Walt Simonson o Art Adams que hacen algunas páginas. Esta miniserie empieza rara la verdad, con Waverider mezclado en un plot sobre un demonio líder absoluto de otra dimensión que quiere cruzar a la nuestra y para eso necesita crecer cuatro “simulacras” en cuatro eras diferentes. Para evitar esto Waverider hace la gran Muad’Dib y mira muchos futuros posibles para ver que integrantes tiene que ponerle a los cuatro equipos que va a mandar a cazar a los agentes de Abraxis, el demonio, que mando cuatro equipos a las diferentes eras para hacer los “simulacras” o lo que sea.

El primer equipo, que manda al futuro, tiene a Superman, Wonder Woman, Troia, Flash, Power Girl y el Martian Manhunter. Ninguno de estos nombres causa mucha sorpresa, pero en el segundo, que manda a la 2da guerra mundial, están Hawkman y Hawkwoman junto a varios de los personajes de DC de la época, como Sgt. Rock y la Easy Company, Johnny Cloud y algunos más (lástima que falta el Haunted Tank que me cae simpático).

El tercer equipo, que va a la era de los dinosaurios, tiene a Starfire, Guy Gardner (todavía GL), Lobo y Orion, en donde Ostrander parece armar de antemano desde los nombres una dinámica de conflicto para el número en donde aparezcan. Por último, al pasado reciente manda a un Firestorm en sus primeros años de héroe, Ultra Boy de la Legión de Superhéroes (ni idea quien es), el Creeper, el Spectre y Batman, lo cual parece un rejunte bastante random de personajes.

El 4to equipo es el primero en aparecer en escena, aunque todo lo que pasa es una pelea bastante genérica y olvidable. A esto le sigue Waverider juntando al resto de la gente, la escena con Lobo es particularmente mala, el Lobo de Ostrander es bastante ridículo. Cada uno de los equipos pelea pero no les va muy bien, y el Spectre y Waverider terminan yendo a buscar a la JSA, que está todavía peleando para evitar el Ragnarok y se los llevan, frenando el tiempo en donde estaban para que puedan seguir peleando cuando vuelvan. Blah blah blah, y los héroes ganan y Abraxas es derrotado.

Lo más significativo que tiene Inferno es que al final Waverider logra hacer que la JSA vuelva y que sean liberados de tener que pelear contra los dioses nórdicos, al reemplazarlos por los villanos que controlaba Abraxis, pero esto es significativo en cuanto a continuidad, con la historia claramente no pasa nada.

La miniserie en si es bastante aburrida, aparecen demasiados héroes, tantos que ninguno cobra protagonismo por más de un par de páginas, ya que la historia salta de un lado a otro, y en todos hay muchos personajes. Supongo que esto hace que sea buena para un nuevo lector joven, que de esa manera conoce muchos personajes diferentes de DC, varios que no estaban siendo publicados en el momento, pero al ser una historia bastante mediocre, al menos yo no se la daría a nadie para introducirlo en el universo DC.

Armageddon 2001 en su conjunto resulta ser un ejercicio interesante de a momentos, pero que nunca termina de explotar las buenas ideas que aparecen, o bien la ejecución zafa pero no es nada memorable. Es lógico que en un evento así, compuesto más que nada de una serie de anuales todos hechos por diferentes escritores y artistas, van a haber muchos altibajos en la calidad de las historias, y eso es justamente lo que pasa, con la particularidad de que no hay tantos altos tampoco.

Los anuales de Superman y los de la JLI y JLE especialmente resultan ser lo mejor del evento. En los dos de las Ligas, escritos por Giffen con su compañero en cada uno de los títulos, DeMatteis y Jones se logra mantener el tono que tenían las series regulares en el momento, además de contar con la colaboración de muy buenos artistas para algunas de sus secuencias, como Kevin Maguire y Marshall Rogers. Armageddon – Alien Agenda resulta ser un epílogo bastante decente, tampoco es la gran cosa pero hay algunos buenos momentos de Captain Atom en diferentes pasados.

El cambio que le hacen al final de la serie perjudica al evento en si, al menos viéndolo en retrospectiva, ya que cualquiera que lo vaya a leer hoy que se haya informado un poco ya sabe que lo que le hicieron a la historia. Por otro lado, como pasa con muchos comics de la época, se siente ya un poco anticuado, aunque igual tiene algunos momentos entretenidos.

No recomendaría comprarlo por la calidad de las historias, aunque si a cualquiera que le diviertan o interesen estos eventos en donde se ven involucrados gran número de personajes. Dentro de ese sub-grupo de comics, Armageddon 2001 no está en el grupo de los peores, pero tampoco es uno de los mejores, levantándose un poco por encima de la media de a ratos nada más.

Rating: ★★½☆☆

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