Enigma [1993]


Originalmente parte de los títulos con los que se iba a lanzar Touchmark, la abortada línea de comics para lectores maduros de Disney, Enigma termina siendo una de las primeras series originales en ser publicadas por Vertigo.

No es el único título que Art Young se trae al sello, (ex- editor asistente de Karen Berger, iba a ser el editor en jefe de la línea de Disney y al desaparecer ésta vuelve rápido a su anterior puesto) pero con fechas de tapa entre Marzo y Octubre de 1993 le gana por un par de meses a Sebastian O y Mercy.

Escribe Peter Milligan, con arte de Duncan Fegredo, Enigma empieza muy bien y ya desde las primeras hojas muestra que Vertigo iba a ser el lugar para historias distintas y con menos filtro. En este caso mostrando el viaje de nuestro protagonista en búsqueda de la identidad propia y sexual, contada con el trasfondo de superhéroes y villanos improbables. Michael Smith es una persona común y corriente, con el acento en ésto.

Excesivamente rutinario, no le queda familia viva, casi no tiene amigos, tiene un laburo aburrido que no le gusta y una novia de casi toda la vida de la que está casi tan aburrido como ella de él (ella va un poco más allá al cogerse cada tanto al supuesto mejor amigo).

Todo esto es mostrado rápido y no muy sutilmente por Milligan pero lleva a hacerse una idea rápida de quien es Michael Smith, obviamente antes de que su vida empiece a cambiar para siempre, como tiene que ser en estos casos. De repente lo contactan de una organización mundial secreta de supervillanos… eh, no, esa es otra serie. Cuando Enigma, su heroe favorito de la infancia, inexplicablemente cobra vida, empieza una crusada obsesiva para descubrir el secreto detrás de su existencia.

Los primeros dos números en general son muy buenos, y también se releen muy bien, además de que saber quién es el narrador en la segunda vuelta le suma un puntito.

Los primeros dos villanos que aparecen, The Head y The Truth, parten de conceptos simples y directos, como indica el estilo de los nombres, pero con un giro interesante en sus poderes, origen y lo que hacen. Que principalmente es matar gente, pero está bueno como lo encara Milligan, el primero con un estilo más policial y de asesino serial, con presencia en los medios pero de perfil más bajo y The Truth más grandilocuente y teatralesco, adecuado a su trasfondo y subiendo el volumen un nivel más en matanzas.

El diseño también es inusual y llama la atención en ambos casos, y es uno de los puntos más fuertes de este primer Fegredo, en particular The Head con un diseño amorfo que se ve ridículo y bastante terrorífico a la vez.

Menciono un primer Fegredo porque hay un segundo, es bastante marcado el salto en calidad para la segunda mitad de la serie, cosa que menciona él mismo en un reportaje, yendo más lejos inclusive de lo que yo lo haría al decir que hay partes de los primeros números que le dan bastante verguenza y que prefiere no mirar de nuevo.

Fegredo considera que se empieza a asentar más y a poner más cómodo para la segunda mitad y la verdad que se nota bastante. Milligan piensa lo mismo y agrega el detalle interesante de que la evolución hacia un estilo un poco más claro y definido pega temáticamente con como va avanzando el viaje personal de Michael y desenvolviéndose el Enigma.

El 2do numero sigue acercando a Mike con Enigma, primero porque lo salva del Head y después cuando renace milagrosamente de su coma en el hospital mientras Enigma pelea con Truth – recordando entonces sus viejos comics de la infancia de Enigma en donde pasa exactamente eso. Resulta que hubo una serie de viejos comics indie que duró apenas 3 nros pero que era la favorita del niño Mike, y el 3er nro terminaba con un cliffhanger en el que parecía que Truth iba a matar a Enigma.

Recuerda que el nro 4 nunca salió pero supuestamente iba a hacerlo, por lo que imagina que debía haber sido escrito al menos, así que su siguiente paso es decidir abandonar toda su vida, laburo, departamento, novia, para seguir el misterio e ir a buscar al escritor de los comics.

Como es esperable en el pueblito donde vive el escritor ya se habían instalado una tribu de fanáticos, los Enigmatics, y ya habían hasta vendedores de merchandising – la conexión de lo que estaba pasando en la realidad y los viejos comics no se le había ocurrido solo a Mike y venía dando vuelta en las noticias. Sirve para conectar a Michael con el mundo exterior y legitimar que no es algo que está pasando solo en la mente del protagonista, además de darle a Milligan otro elemento que va a aprovechar más adelante, como hace con cada detalle por más menor que parezca.

Mike pega buena onda con Titus, el escritor, al salvarlo del acoso de un grupo de fanáticos, y muy rápido están tomando algo en un bar y decidiendo viajar juntos para seguir investigando. Acá se da la primera escena escandalosa para algunos (y eso que ya vienen sumando más de 70 muertes entre los 2 villanos, pero la tradición yanqui no es escandalizarse por la sangre sino por el sexo), la cual me chocó un poco en primera instancia pero más que nada por la reacción de Titus, no tanto por el rechazo agresivo que expresa Michael cuando el otro malinterpreta y ve señales y le toca una pantorrilla y se le tira. Agresivo al punto de pegarle una piña – Milligan empieza a mostrar acá el rechazo sobreproporcionado de Michael a cualquier cosa gay, relacionado a uno de los temas centrales entrelazados que está explorando en su viaje.

Los correos de lectores de la época muestran que varios malentendieron la escena, aunque probablemente varios también pudieron interpretarla mejor al hacer una lectura completa al final de la serie, pero al recordar la controversia en una entrevista años después Milligan aprovecha para aclarar que se arrepiente y cambiaría la reacción de Titus, que se pone completamente acongojado y arrepentido de lo que hizo y acepta sumiso la violencia y la piña. Entendiendo que fue demasiado justificador de una conducta de rechazo inaceptable por el nivel de violencia y que Titus no se había zarpado, aunque la mano ya si estuvo mal.

Siguen apareciendo más villanos mientras, primero Envelope Girl, la menos sanguinaria del conjunto – empaqueta a sus víctimas y las teletransporta a algún lugar del que vuelven a ella como zombies, listos para otro viaje. La Interior League (Wall Eye – The Carpet Man – Pretty as a Picture) es la primera en no salir del viejo comic, que ya no tenía mas villanos en su corta existencia, pero tienen un concepto copado también – se meten a una casa mientras la familia duerme y cambian los muebles de manera que al menos uno de los miembros se vuelva loco y asesino al verlo, habiendose roto algo en su cerebro. Algo así como un patrón cerebral que libera impulsos de asesinato+suicidio, suman 12 víctimas más en un par de días y después varias más.

Michael sigue explorando su sexualidad y los episodios de rechazo, Milligan maneja bien todos estos aspectos y hace que ya se vaya entendiendo más lo que había detrás de la reacción inicial de rechazo de Michael a Titus, haciendo que se sienta algo organico y exponiendo todo lo que tiene Michael dandole vueltas en un momento clave de su vida.

El plot gira por un rato para otro lado, con la teoría de Titus de que Michael es quien en realidad esta creando todo lo que pasa, proyectándolo inconscientemente de alguna manera, lo cual se veía venir y es un interrogante bastante válido para hacerse al menos al pasar en este punto. Si bien Michael busca activamente involucrarse en los hechos relacionados a Enigma y los villanos, las conexiones que va encontrando con cosas personales y otros detalles como el sueño/visión que lo guía directo para encontrar a Envelope Girl y a su vez a la granja donde empieza todo, hacen que tenga bastante sentido que él tambien se lo pregunte. 

Está claro que es algo que la mayoría de los lectores iba a considerar y descartar o no para este punto, y Milligan lo maneja muy bien al explorarlo desde el personaje mismo, haciendo además de que tenga la conducta creíble de preguntarse algo bastante lógico.

El siguiente punto de quiebre es cuando de repente más de 300 de los fans de Titus, los Enigmatics, se suicidan después de sacar la declaración de que habían encontrado un mensaje en el texto sagrado de Titus que decía que lo tenían que hacer. Sorprende un poco porque las muertes hasta acá venían siendo obra de los villanos, o Enigma matando a los villanos. Pierde un poco de fuerza por el hecho de que a Milligan no le interesa o encuentra espacio a desarrollar un poco más a los Enigmatics antes de esto y además todo pasa fuera de escena. No digo que es necesaria una escena con 300 cuerpos y sangre corriendo en ríos pero le falta transmitir un poco del golpe de 300 personas suicidandose. Está bien logrado el momento final igual, con la lectura de la escena en el viejo comic que llevó a eso, más la reacción de verguenza y bronca de si mismo de Titus.

Milligan sigue avanzando el misterio mientras mete algunos elementos más, va revelando detalles y acercando a Mike y Enigma, haciendo un gran manejo del flujo de la narrativa y como se va desarrollando todo hacia el final. Así es como Mike finalmente se encuentra cara a cara con Enigma y se da cuenta de que lo que realmente quería era besarlo, y un poco más también.

Mike con Enigma puede finalmente salir del closet y ser sí mismo, mientras que a la vez empieza él rápido a influirlo con la seguridad con la que defiende a la vida, consiguiendo que no mate a Envelope Girl e intente ayudar a curarle las heridas que le causa.

Nos enteramos entonces del origen de Enigma y la conexión con Michael, completamente aleatoria y tremendamente significativa. Enigma había nacido con poderes y siendo bebé sin querer había deformado de alguna manera a su viejo, lo que causa que su mamá lo tire al pozo de la granja y después dispare más de 22 tiros de shotgun en la cara de su marido para que no quede ningún rastro.

En vez de morir crece en compañía de lagartijas y pequeños reptiles, amigos y alimento, los cuales puede controlar e influenciar como quiere y con el tiempo escucha también a lo lejos voces y transmisiones en inglés que le permiten aprender el idioma. No es algo que tenga mucho sentido, pero no lo tiene tampoco el buscar las explicaciones de cada regla de un ser superpoderoso y Milligan explora lo que le interesa y no se mete con los otros miles de detalles.

Da para escenas graciosas como cuando Enigma es rescatado por primera vez por humanos y llevado a un hospital, en donde domina mentalmente e intenta comerse al primer doctor que lo va a ver, ya que no sabía que no era algo socialmente aceptado. Los humanos le caen mal y vuelve a su pozo y sus amigos lagartos, pero encuentra que ya no era lo mismo al saber que había un mundo afuera, por lo que vuelve a salir y ahí es que encuentra lo que quedaba de la vieja casa de Michael y sus viejos comics de Enigma, tras lo cual decide moldearse en su imagen y a la vez empezar a crear los villanos. 

El problema está cuando en las revelaciones llegamos a la conexión con todo el viaje de exploración sexual de Michael, enterándonos de que en realidad Enigma fue quien hizo gay a Michael porque sabe que su némesis, (su mamá convertida en monstruo deforme) lo va a destruir, excepto que.. tal vez no lo haga… si experimenta amor por alguien, si es más humano y tiene compasión. Eh… Enigma le ofrece des-homosexualizarlo y Mike esperablemente se niega, al menos?. Enigma en realidad causa que Michael logre liberarse de quien no era, de su vida pasada y liberarse para poder encontrar el amor, no que fuerza ser gay a alguien heterosexual sino que es quien le permite ser si mismo. Hay mucho más de positivo en el tratamiento de todo este viaje de Michael por Milligan, pero me parece que no logra manejar del todo con claridad esta escena para no ayudar a lecturas erróneas.

El final es rápido y un poco abrupto, pero es apropiado – no hubiera pegado mucho una gran pelea u otro tipo de enfrentamiento prolongado, y está bueno que el final del viaje de Michael sea influyendo en este conflicto trágico tratando de reconciliar todo con amor.

No es fácil olvidarse de que hubieron alrededor de 400 muertos o más por acción directa de un ser super poderoso aburrido y sin ninguna contemplación por la vida humana, aunque la gran mayor parte de la sangre no la hayamos visto. De no estar enamorado como Michael probablemente este detalle no sería tan fácilmente olvidado, aunque a la vez se debería considerar los aspectos de una vida entera con poderes aislado de la sociedad humana, códigos, moralidad, etc.

Los mejores momentos de Enigma son mayormente en su primera mitad, con villanos extraños e interesantes – un sello de la mayoría de los escritores europeos que incursionaron por Vertigo y DC – y un misterio también interesante y bien llevado en como se va desarrollando. Por otro lado, si bien hoy por suerte es cada vez más lo que sucede en la sociedad, está bueno tener un protagonista que sale del clóset en forma positiva, más para un 1993 en el que en el mainstream de comics norteamericanos preponderaba todo lo ultra macho extreme y ese tipo de cosas. Termina revelándose como algo central para la historia y es gracias al amor de Michael Smith que potencialmente se salva a la humanidad de tragedias mayores y de seres superpoderosos destructivos, así que el balance queda en positivo.

El detalle del lagarto-narrador es otro de los buenos momentos de Milligan, que en un momento al pasar hace que Enigma le de a una lagartija verde mayor inteligencia y entendimiento de todo el conflicto y lo que estaba pasando, y ésta pasa a contarle toda la historia a su publico de lagartitos rojos que no entienden nada. Ahí es entonces que se entiende quien era el narrador desde principio, que no era Milligan, Enigma o Michael.

Siendo que no podemos saber con exactitud que le hace Enigma, no sabemos qué puede haber estado contando de la historia desde el principio que haya cambiado, embellecido o inventado. Potencialmente se puede dudar de mucho de lo que pasó, aunque no me parece algo como para ponerse a analizar exhaustivamente todo, sino más bien un detalle simpático de Milligan.

Son muchos igual los detalles de Enigma que dan ganas de volver para atrás o hasta el inicio para volver a chequear – detrás del caos aparente hay una estructura compleja y con muchas capas. La mayor parte de las cosas que se mencionan o aparecen terminan cobrando sentido más adelante, o se resignifican – comentarios al pasar, personajes que parecen random y no lo son, frases particulares del narrador, etc. 

Por este aspecto es que algunos compararon a Enigma con Watchmen, pero para mi no tiene mucho sentido la comparación más allá de esta conexión, ambas obras se sienten diametralmente diferentes. Lo que en Watchmen se siente más como un gran reloj, un mecanismo complejo bien ordenado, en Enigma es más como encontrar patrones y fractales en lo desorganizado y caótico. Más allá de mis metáforas no muy logradas, la comparación desde el deconstruccionismo de superhéroes no tiene mucho sentido tampoco – es otra cosa que explica muy bien Milligan en una entrevista al explicar que su historia no es sobre un superhéroe y su vida, sino que usa a un superhéroe para examinar la vida particular de un hombre- Michael, que pensaba que estaba investigando a su superhéroe favorito de la infancia pero en realidad estaba viajando buscándose a sí mismo. 

Un viaje muchas veces surreal, la creatividad de Milligan deslumbra pero termina quedandose corto en varios aspectos. Uno de los mejores pasajes es cuando se convierte en un road trip hacia la libertad entre Michael y Titus, y el que este aspecto haya sido descartado cuando la historia va para otro lado no es problema, lo es que nos damos cuenta de que el personaje de Titus desaparece casi igual que lo que apareció. Parecía ser más protagonista y su rol como el escritor de los comics que están cobrando realidad invitar a los aspectos meta, y esto da para una escena muy buena y otros detalles más sutiles, pero el personaje en sí es el que menos evoluciona o se transforma a sí mismo a partir de tantos eventos significativos. No era obligatorio, es otra elección más de Milligan, pero parecía otra cosa cuando aparece el personaje y se une a Michael en su viaje.

Algunos le critican a Milligan la resolución del Enigma, pero lo cierto es que esto no lo comparto en su mayor parte. Decir que la parte más difícil de escribir un misterio no es el misterio en sí sino una buena resolución es una obviedad y por más que no me termine de gustar, Milligan hace muchas cosas bien con sus respuestas. El hecho de que haya sido por designio algo random la conexión entre el ser superpoderoso y los comics de Enigma y el pasado de Michael pega bien, por nombrar un ejemplo. De ahí se puede pasar a analizar conceptualmente el existencialismo de la obra, la creación de la propia identidad que hacen sus protagonistas u otras ideas que giran en la obra, con el centro que termina siendo la historia de amor entre los dos. Está bueno que Milligan se haya animado a incluir una historia de amor afuera de lo convencional (para esas fechas) y a pesar de las críticas que le hice en este aspecto, lo hace algo central y es en donde se siente mayor corazón en la historia – al menos desde el lado de Michael.

La parte de Enigma, el personaje en sí, termina sintiendose más como uno de los humanoides con poderes de dios que aparecían cada tanto en Star Trek – (TOS particularmente). Vuelvo a algo que seguramente es por designio de Milligan, pero se pierde un poco para mi al no humanizarlo más. Existe (y los villanos que crea) más para exponerle a las personas cosas ocultas de ellas, de sus personalidades, de quienes son, del dolor que lleva la superficialidad y vidas vacías, etc. Además, como dije antes, por más que no se vea, muere demasiada gente por obra de él y no parece llegar a importarle mucho. Empieza a esbozar conceptos de moralidad gracias a Michael, pero apenas y ya llegamos al final feliz, que entonces termina dejandome un regusto no tan bueno. Sin embargo el final para Michael es ganado porque ya se había empezado a confrontar con este tema y todo lo que fuera lejos de ideal de Enigma, entendiendo que el amor también es un salto al vacío y que hay que mandarse, ser un poco inconsciente pero consciente, etc.

Varios consideran a Enigma la mejor obra de Milligan y si bien yo no estoy en ese grupo, si la recomiendo – por lo bueno que menciono y porque esencialmente no me gusta más por sensaciones – por ende otras experiencias personales pueden ser distintas.

El arte es un punto a favor del principio al final, el estilo sucio y suelto de un Fegredo que va evolucionando nro a nro es inusual pero pega muy bien con la historia, entregando escenas surreales muy logradas mientras que a la vez maneja muy bien la expresividad de las emociones en los personajes. El color de Van Valkenburgh es otro punto en positivo, realzando sin distraer.

Parafraseando las palabras de Milligan, mirando atrás varios años después de su publicación, Enigma funciona. Logra ser a la vez ambas muy extraña y movilizante emocionalmente, y eso no es poca cosa.

Rating: ★★★☆☆

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