Hellblazer #41-46 – “Dangerous Habits” – Garth Ennis

En Mayo de 1991, con sólo 21 años, un tal Garth Ennis agarraba el título de John Constantine, el mago fumador mas querido, que para ese momento ya era un personaje establecido con cierta popularidad, y le daba cáncer terminal de pulmón. Así empieza una etapa que va a durar 3 años y medio y en la cual se va a ver a un Constantine bastante diferente del de Delano, manteniendo la esencia del personaje pero haciéndolo crecer de diferentes maneras.

Will Simpson se encarga de los dibujos y Mark Pennington de las tintas.

Las portadas están a cargo de Tom Canty, que hizo 10 portadas para Hellblazer, 12 para The Hacker Files (ni idea que es eso) y nada más según comicbookdb. Lástima porque zafan las portadas, especialmente la del parque y la última.

Simpson trabajó en cosas como Transformers UK, una saga de 3 números en Batman: Legends of the Dark Knight que se llama Freak Out, un par de números de Animal Man y no mucho más (no leí nada de esto así que no puedo opinar). Después de Hellblazer no estuvo demasiado activo, dibujó las tres miniseries de Vamps pero no hizo mucho más antes de meterse a trabajar en animación y para películas. Los dibujos de Simpson con Pennington en tintas no me gustan demasiado, cumplen su trabajo pero no me convencen mucho. Cuando lo entinta Stan Woch en el 47 me gustan mucho más los dibujos, más todavía que cuando se entinta a si mismo en el 50.

Ennis no había publicado mucho antes de empezar en Hellblazer, había hecho una novela gráfica con John McCrea para Fleetway, una historia para un especial de horror en Revolver Special 1 (también en Fleetway), y una historia para Judge Dredd, pero nada más (al menos nada que pueda ver en comicbookdb), aunque es mas que bastante teniendo en cuenta que tenia 21 años.

Mi primer contacto con Ennis fue justamente con Dangerous Habits (publicada por editorial Zinco, que es como la compré originalmente, como “Hábitos Peligrosos”) hace ya cerca de quince años, más o menos. Viéndolo ahora con estos datos se nota que se la jugaron poniéndolo en Hellblazer, y les salio bien. A Ennis le salio bien porque su etapa acá le sirvió para mostrarse y para que mucha gente lo vea, y a DC para vender bien y tener un buen título con contenido adulto que no era Sandman, mostrando de nuevo que había lugar para ese tipo de comics en el mercado. En mayo del 91 no existía todavía Vertigo, pero ya no faltaba demasiado para que aparezca y Hellblazer aportó mucho para que eso pase.

El otro día leyendo un post de Greg Burgas en Comics Should be Good de Comic Book Resources sobre el Hellblazer de Ennis me enteré del dato que puse al principio, que Ennis empezó a escribir Hellblazer con 21 años. En ese post se le criticaba que en el comic en general y en especial en la caracterización de Constantine parecía mucho alguien intentando sonar más adulto y profundo de lo que en realidad era. Burgas considera que la caracterización del carácter de Constantine termina resultando un poco acartonada, notándose las limitaciones de un Ennis de 21 años para escribir a alguien de casi 40.

Tengo que reconocer que esta crítica, junto con el dato de la edad, fue completamente nueva para mí. Yo leí Dangerous Habits cuando tenía más o menos 13 o 14 años y en ese momento me rompió la cabeza. Ya había leído lo que publicó Zinco del Swamp Thing de Moore, incluyendo obviamente las primeras apariciones de Constantine, pero no había leído todavía nada más que estuviese categorizado como “para adultos” y el personaje chocante de John Constantine según Ennis me impresionó bastante.

Con los años lo releí un par de veces y siempre mantuvo un valor nostálgico para mí, pero ahora le puedo ver limitaciones que antes no notaba.

Habiendo leído esta crítica de Burgas lo releí una vez más, y pude notar en algunos momentos el punto que estaba haciendo, el que Ennis haya intentado sonar y parecer más adulto de lo que en realidad era. Pero sin embargo, y habiendo tenido en cuenta eso, igualmente me pareció de nuevo una historia muy buena, con muy buenos momentos, aunque tenga detalles contradictorios o que no cierran bien respecto a como actúa John, resultando impulsivo y casi infantil en varios momentos (aunque se podría decir que es algo que varios autores más toman para el personaje).

Por algún motivo que desconozco a Ennis le sale mejor escribir personajes maduros, más grandes que él, junto con los personajes femeninos. Kit es un gran personaje, especialmente para chocar y complementarse con Constantine. No es bastante fácil lograr “darle realmente vida” a un personaje pero para mi Ennis lo logra bastante bien con Kit, la primera de todas las parejas (poco después de Dangerous Habits empiezan a salir) que tuvo Constantine hasta el momento que llega a tener una personalidad y temperamento bastante bien definido. Todas las anteriores, al menos las que me acuerdo (hace bastante que no releo los números de Swamp Thing en los que está con Emma y la etapa de Delano, en la que está con un par) eran bastante unidimensionales.

Me gustó la manera que elige Ennis para humanizar a Constantine, haciéndolo a través de sus amigos y sus afectos. La amistad como tema general va a ser siempre uno de los temas centrales en toda su etapa en Hellblazer (y en Preacher, y en Hitman, y en varias más).

En esto se aparta de lo que vimos con Delano y en su historia previa con Moore, en donde veíamos que Constantine era un tipo que había perdido a muchos amigos y conocidos (cagándolos directamente o por caer por asociación con el), y que en varios casos no le importaba demasiado. Constantine sigue siendo el mismo, pero Ennis se centra en mostrar los amigos que si le importan y sin que cague a ninguno.

En Dangerous Habits primero vemos como le dice adiós a sus seres queridos y amigos cercanos en vez de olvidarse o que le chupe un huevo (lo cual es algo bastante lógico para hacer, pero no hubiera sonado como fuera de personaje si Constantine no le decía nada a nadie). También vemos como le salva el alma a un amigo suyo, engañando al diablo y ganándose una cantidad de odio contra él bastante importante. Al final de la saga llora de rodillas en la lluvia por un paciente del pabellón de enfermos de cáncer del hospital que muere a los días de que lo conoció.

Si uno no supiera que un par de días antes de ese final había estado invocando demonios y vendiéndoles su alma para poder cagarlos y que le curen el cáncer, diría que parece un tipo bastante decente, que se preocupa por la gente que aprecia. En este grupo de opuestos bailó siempre Constantine, y Ennis hace bien en no alejarse de las caracterizaciones previas en esto.

Hablando un poco más de la saga en general, con el tiempo la resolución en la que John Constantine, un mago de relativamente buena habilidad o poder pero con un perfil bastante bajo en cuanto a lo que sería la escala cósmica, estafa a los tres demonios regentes del infierno y logra que le curen el cáncer, fue bajando en mi consideración, aunque todavía me sigue gustando la historia en general y la disfruto.

El hecho de que le curen el cáncer se apoya en la lógica de que si los tres demonios pelean por el alma de Constantine terminarían muriendo todos y el cielo reclamaría el control del infierno. Eran tres por ese mismo motivo, para que no puedan pelear entre sí y puedan mantener el balance entre ellos. Ninguno de los tres está dispuesto a renunciar al alma de Constantine, menos todavía el que Constantine cagó para salvar el alma de Brendan, su amigo, así que sólo les queda curarlo mientras piensan de que manera arreglar el tema entre ellos para que alguno se lo quede.

Como dije antes, con los años la historia de mago underdog que gana en circunstancias imposibles y manda a cagar al/los demonio/s fue bajando un poco en la consideración que le tenía, por estas cosas que vengo exponiendo que noto al releerla, pero sigo pensando que es una de las historias del personaje que vale la pena comprar y leer cada tanto.

Ennis no hace mal en empezar su etapa de manera ambiciosa, mostrando que no tenía problema en hacer algo como darle cáncer terminal al protagonista de la serie y hacer que cague a los demonios más importantes del infierno para curarse, pero también termina creando más expectativas que las que logra llenar en varios momentos de su etapa.

Me gustó la manera en que maneja las escenas en las que se despide de sus seres queridos, especialmente como lo hace con Chas, que logra sentirse bastante real. Me gusta la escena del final con John llorando en la lluvia y Kit que sale a buscarlo, a pesar de que suene un poco fuera de personaje que a John Constantine le afecte tanto la muerte de una persona que conoce hace poco y bastante superficialmente. Se puede argumentar que lo conoce al tipo en un momento bastante delicado personal suyo y se identifica con Matt, pero sabiendo que el si puede llegar a encontrar una manera de zafar a diferencia del otro que esta acostado esperando la muerte.

No me gusta el estilo de diálogo en algunas frases, tampoco el que John Constantine le vaya a pedir ayuda a un ángel para salvarse, pero la mayor crítica que se me ocurre es que no inspire más, que no ofrezca más espacio o muestre directamente más reflexión sobre la posibilidad tangible de la muerte. Más allá de esto, siguen siendo unos 6 números muy buenos y una buena presentación de Ennis para un público más amplio, yo incluido.

Rating: ★★★½☆

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