[2004] It’s a Bird

La primera review de está página es también la primera review que escribí, hace ya varios años. Esta review de It’s a Bird, una novela gráfica de Vertigo relativamente desconocida, es también con la cual inauguré mi viejo y desde hace tiempo abandonado blog revwsvertigo.blogspot.com. Le hice algunas modificaciones al releerla para postearla acá de manera definitiva, y terminaron siendo bastante extensas, pero la mayor parte sigue siendo el texto original. Con el tiempo cambié mi manera de hacer reviews, pero no tenía sentido reescribirla entera sólo por eso.

La review publicada en mi blog, es a su vez una versión modificada de la que publiqué en su momento en el foro de historietas de psicofxp allá por el 2005 más o menos. Influyó mucho en que la haya escrito el hecho de que haya agarrado una obra realmente reflexiva sobre Superman, en un momento en el que me encontraba insufriblemente reflexivo.

Este especial de 130y tantas páginas en ese momento me impresionó por su profundidad y eso era algo que no me pasaba leyendo comics desde hacía un buen tiempo. De hecho, leer este especial hizo que volviese a leer comics después de haberlos dejado de lado por un par de años.

Solamente conocía la premisa al momento de comprarlo, que era un especial de Vertigo el cual agarraba a Superman, más precisamente el icono de Superman, la simbología que tiene atrás, y construía una historia a partir de eso.

Eso alcanzo para interesarme porque era bastante raro el hecho de que se toque en Vertigo al personaje insigne de D.C., el primer superhéroe, que hasta había sido nombrado como un ejemplo de arquetipo moderno por un profesor asistente de Psicología Gral. en una clase que tuve una vez, un tiempo antes de que lo leyera.

En Vertigo, especialmente en el principio del sello, agarrar a un personaje existente de DC y reinterpretarlo era algo bastante común, pero no se habían usado antes en Vertigo otros personajes bien mainstream como Batman o Wonder Woman, menos todavía Superman. Esta bien que no es para nada un comic clásico de Superman ni nada cercano, ya que Superman no es el protagonista directo, sino que se lo analiza de muchas maneras mientras se va desarrollando la historia principal. En su momento supuse que iba a ser algo que podría haber estado bueno pero que probablemente era un comic más para la pila de cosas olvidables que estaban saliendo en Vertigo, con ideas interesantes que no eran llevadas a cabo demasiado bien y que solamente terminaban zafando, o historias que buscaban significar más de lo que terminaban siendo. No daba mucho por una historia que al final me gustó, y realmente puedo decir que disfruté.

No estoy diciendo que sea impresionante, que todos la deberían leer, porque creo que me gustó tanto por el momento (que se fue mientras escribía) en el que la leí, y por quien soy, las cosas que me interesan, que me llaman. Pero creo que, leyéndola bien, sin estar apurado, prestándole la debida atención y pensando sobre lo que uno esta leyendo, cualquiera apreciaría al menos algunos momentos. Simplemente animo a que se le de una oportunidad, porque la merece.

 

Adopto acá un formato que no seguí usando, como pueden notar mirando las otras reviews que voy a seguir posteando, lo había hecho homenajeando en cierta manera a ZebazPXS, otro miembro del foro de psicofxp en el que posteaba,  usando sus mismas preguntas y estructura.

¿Qué es esto?

Bueno, esto es un especial de Vertigo llamado “It’s a Bird”, escrito por Steven T. Seagle (House of Secrets, Sandman Mystery Theater, American Virgin) con arte de Teddy Kristiansen (House of Secrets, Superman: Metropolis, Grendel). El especial, como dije antes, toma el concepto de Superman, no el personaje dentro de la continuidad, sino más bien los símbolos y arquetipos de los que es representación. Si bien no es tampoco un texto de facultad en forma de comic, si es por lejos la obra que más analiza estos aspectos de manera directa, al menos en todos los comics de Superman que leí ). Seagle examina varios de los aspectos simbólicos de Superman mientras traza un paralelo entre esto y lo que está pasando en ese momento en la vida del protagonista, un escritor de comics al que se le pide que escriba a Superman mientras está pasando por un momento jodido en su vida. O sea si, es básicamente Seagle, que escribe sobre él mismo y toma como inspiración un momento jodido de su vida.

¿Y Por Qué tanto lío?

Lo leí. Me gustó. Me puse a escribir. Puede ser porque una buena historia merece ser leída y me dio ganas de comentarla a ver si muevo a alguien a leerla.

Ajá… ¿Y de qué trata?

Trata de un escritor de comics que se llama Steve (que casualidad), al cual su editor le ofrece escribir Superman. Este Steve es un pibe con una historia personal particular, trae desde la infancia un complejo en torno a una enfermedad genética que se encuentra en su familia, la Corea de Huntington, que ahora se llama simplemente enfermedad de Huntington (no es muy conocida, pero va a resultarle familiar a cualquiera que haya visto un capítulo de la quinta temporada de House o varios de la cuarta también).

Esta enfermedad neurodegenerativa hereditaria produce alteraciones cognitivas, psíquicas y motoras. Es de progresión muy lenta (se desarrolla a lo lago de 15 o 20 años aprox) y el rasgo más asociado a ella es el movimiento exagerado de las extremidades y la aparición de muecas repentinas. Es realmente una enfermedad muy jodida, uno va perdiendo poco a poco su mente y el control de su cuerpo, por lo cual es más que entendible que el protagonista tenga una suerte de trauma al respecto, por decirlo de alguna manera.

El Huntington es lo que le roba su abuela a Steve cuando él era muy chico, lo cual es lo que empieza el trauma, dejándolo con el miedo de que le agarre a él también, teniendo en cuenta que puede darse en cualquier momento de la vida a pesar de que normalmente comience a manifestarse entre los 30 y 50 años.

Este trasfondo, en confluencia con las ideas que le nacen sobre Superman mientras se va metiendo en lo que más miedo le causa, al mismo tiempo que intenta identificarse con un personaje completamente superpoderoso, invencible e invulnerable, todo aporta para crear esta buena historia que se siente, y es, muy personal.

Vemos a Steve explayar en papel sus ideas en torno al icono de Superman, la mitología que lo rodea y alimenta y sus múltiples simbolismos, mientras a su vez intenta encontrar una parte de sí mismo que pensaba enterrada, creyendo que no iba a salir nunca solamente por no querer enfrentarlo.

La historia está llena de paralelismos y tiene muchas cosas abiertas a la interpretación, lo cual es normal y hasta lógico al tener en cuenta que se están explorando símbolos.

Pero… ¿La historia tiene pies y cabeza?

El especial está realmente muy bien armado por Seagle, las transiciones entre las diferentes escenas calzan justas, resultan interesantes de por si, y le dan una fluidez que no le daría un cartel de “Al otro día”, por ejemplo, es mucho mejor tener un interludio en el que vemos a Nietzche y el übermensch. La historia resulta interesante y todo cierra bien al final.

Para de chamullarme!! Posta, posta-chuchi, chuchi… ¿LA HISTORIA TIENE PIES Y CABEZAS? (sic)

Dejando de lado el chamullo que tan cuidadosamente me armé, la historia tiene bastante calidad y congruencia interna más allá de todas las boludeces que diga yo.

¿Qué onda los dibujos?

Teddy Kristiansen tiene un estilo particular, no tiene nada de clásico. No son para nada lo que uno acostumbra ver en un comic de superhéroe. Ninguna de las dos cosas que acabo de decir tiene algo de malo, y los dibujos de Kristiansen me gustaron mucho desde como logran ser increíblemente expresivos en ambiente y emocionalidad de los diferentes momentos de la historia. En muchos momentos no me termina de convencer, mientras que en varios otros se luce bastante. Obviamente el que busca una historieta con un dibujo más clásico, con un coloreado estándar, con colores fuertes todo el tiempo, probablemente no se sienta muy a gusto.

Waaaaaaa…

En cierta manera, esta obra parece escrita porque realmente quien la escribió, quería decir las cosas que dijo y que alguien las leyera. Se que esto puede sonar boludo, o hasta se me puede contestar que esa es la idea entera de Vertigo, o de cualquier obra escrita inclusive, pero la calidad de las obras de Vertigo varía bastante (obviamente que Invisibles, Sandman, Transmetropolitan y varias más no entran en esta discusión). Scarab me viene a la mente como un ejemplo fácil de una variación hacia abajo, muy hacia abajo. En parte me parece a mí que pasa por los límites que el escritor se fija al momento de escribir lo que sea que escriba. Con esto me refiero al criterio que debe tener el escritor al momento de decidir escribir, en el sentido de no intentar abarcar más de lo que puede llegar a explorar de manera interesante, y esquivar los conceptos más grandes y complicados excepto que se los vaya a cubrir bien.

En este caso Seagle apunta alto en su análisis de Superman con algunos resultados mejores que otros, pero más allá de esto también gana varios puntos con su protagonista Steve y una historia que se siente auténtica, creíble, siendo reflexiva sin sonar grandilocuente o pretenciosa, y dándose cuenta hasta que punto tenía espacio para divagar, organizando cada página y eligiendo las palabras para que no sobren.

—————-

Bueno hasta ahi mi review en su formato original, lo que sigue es la respuesta que me dio en el foro el mismo pibe al que le tomé prestado el formato. Lo primero es un quote entre Steve (partes en negrita), y un tipo x que le dio charla en el subte.

ZebazPXS 02.02.2005 | 02:59 hs.

Besides, kids can’t afford comics anymore.
– Whaddya mean? aint dey like a quarter or somethin’?
– Try two or three bucks at the low end. and thirty at the high.
– Thirty bucks? dat’s nuts!
– You’re telling me…
– So why you still readin’ ‘em?
– I keep hoping.
– For what?
– An answer to that question.


Tras mil intentos y un invento… eh, no. Tras mil intentos (no tantos, pero bastantes), Tsaroth [Nota del editor:este vendría a ser yo, con mi nick de viejas épocas] me pasó It’s a Bird. Reconozco que me puse medio remolón cuando ví que eran 130 páginas, pero una vez que empecé a leerla, no paré hasta terminarla.


Me gustó, ya lo dije. Soy de leer las cosas sin analizarlas, al menos los comics, me cuesta ponerme a buscar significados, significantes o como pueden repercutir en mi vida, como a veces hago con las películas. Pero esta graphic novel logró dejarme algo… una resonancia que no me es común. que en su momento no supe (y quizás aún no sé) discernir a consciencia qué era realmente. Lo que sí sabía era que ameritaba otra leída.


Son… Tres historias, o tres capas, tres niveles.


La historia de Steven, a quien le ofrecen hacerse cargo de Superman, con quien no puede identificarse y a quien no puede aceptar como posible factor concreto en nuestra realidad. Steven es un tipo agobiado por un tabú familiar.


Steven, hablandole al lector (los globitos mismos de dialogo cambian de color), y el secreto en sí mismo, que, oh maravilla del comic, podemos atestiguar mientras Steven lo relata a la vez.


Y las ideas de este escritor para Superman. Ideas sobre variedad de cosas, abstractas y obvias del personaje: el traje; el ser un extraño; venir de otro mundo; la invulnerabilidad; la kryptonita; los colores del traje (rojo, amarillo y azul); Smallville; la identidad secreta; el poder; ser perfecto; lo que esconde; la justicia, Nietzche y el Super Hombre; el coraje; la fortaleza de la soledad; realidades alternativas; la S; ser alien, el comic como via de escape y ser un heroe.


Todo eso inserto en momentos en qué la historia misma permite hablar sobre eso.


Pero lo que más me gustó, aparte de cosas como el dialogo con el que empecé este post, es que, a pesar de ser una obra un tanto depre, tiene mucho humor. Buenos dibujos, que acompañan muy bien los climas de significando. Y tiene un final feliz.


Y bueno, creo que me dí cuenta que fue lo que me pasó cuando terminé de leerla: It’s a Bird me pagó la esperanza que deposito cada vez que compro un comic.

—-

Incluyo el comentario de Zebaz porque me gusto lo que dijo y estoy de acuerdo en bastante cosas, como por ejemplo el hecho de que cada una de las ideas puntuales en torno a Superman que analiza está insertada en los momentos que la historia da pie a que sean examinados, todo esto está planificado muy bien por Seagle. También me pareció a mí un poco depresiva en algunos momentos, y la ambientación que le dan los dibujos y colores ayuda para eso, pero tiene momentos de humor que lo balancean.

Por otro lado, también a mí me dejó una resonancia particular, diferente a lo que me pasaría leyendo no sé… 52, por ejemplo.

Me parece que se queda corto al decir que Steve es un tipo agobiado por un tabú familiar, ya que pasa a ser más por el trauma que trae desde la infancia y el tremendo miedo que tiene, miedo a que en algún momento se le manifieste la enfermedad con todo lo que implica. Obviamente si bien esto es algo bastante profundo en el personaje, es claro que tampoco es algo violentamente obsesivo, pero que por lo que sucede en la historia se ve exacerbado y tocado directamente, lo que ocasiona por ejemplo que en una discusión Steve, un escritor de comics por regla general no violento, le pegue una piña a un amigo escritor, esto en una discusión sobre Superman que por si misma nunca hubiera llevado a que nadie le pegue a nadie. Algún delirante que se haya pegado por discutir sobre Superman debe haber, pero en general la gente que conozco no lo haría al menos, o eso supongo.

Es verdad que se forma un tabú familiar en torno a la enfermedad, se muestra que nunca hablan de ella con extraños ni tampoco entre ellos, es algo que nunca se mencionó abiertamente en la familia, pero lo que lo agobia, además de no hablar con nadie de eso hasta avanzada la historia, es el miedo a la enfermedad en sí.

Noto también el detalle de que Zebaz siempre le dice Steven al personaje principal, cuando en realidad su nombre es Steve. Más allá de lo que probablemente sea un error muy entendible por la similitud entre ambos nombres, no sería algo raro que esté influenciado por lo personal que le resulta a uno la historia ya desde ese mínimo detalle.

En la Enciclopedia de Vertigo publicada hace poco encontré una nota que confirmó finalmente lo que me parecía desde el principio, el que la enfermedad de Huntington es parte de la historia familiar de Steven Seagle y la reacción de Steve en el comic cuando le ofrecen a Superman es muy parecida a la que le paso a Seagle cuando se lo ofrecieron, según testimonios suyos a UGO.com.

Ahora paso a hablar sobre la parte que más me interesa y que me llamó de la obra, que son justamente los momentos en donde Seagle analiza los aspectos de Superman.

En la capa contemplativa, por elegir una palabra, lo primero que analiza es el traje, contando una historia sobre un pibe que, llegado el momento en el colegio en que todos los pibes se congregan en los diferentes grupos, no consigue mezclarse ni siquiera con los geeks. Hasta que un día en Halloween va vestido al colegio de Superman, y todos lo tratan de manera diferente, joden con el, a las chicas les parece lindo y cosas por el estilo. Al otro día todo había vuelto a lo que era antes, así que decide volver a ponerse el traje para ir al colegio. Lo diferente es q la segunda vez ya no era en Halloween, era bastante delirante tener puesto un traje de Superman en un día normal de colegio y por ende todos lo miran raro. Lo suspenden y a otro tema.

Acá hay bastante material analizable, o eso parece a simple vista. Lo primero que hay que notar es que antes de esta historia en torno al traje, el personaje comenta que una de las razones por las que no puede escribir a Superman es justamente por su traje (“…Who on Earth could be taken seriously in a thing like that?”). Viéndolo desde el punto de vista de esa frase, con la historia corta ejemplifica que los trajes así de coloridos no son algo para tener puesto en todo momento como un jean o una remera, y que solamente son aceptados o tienen sentido puestos adentro de un contexto, no en la rutina del día a día, lo cual bueno… es bastante lógico. Superman tiene un contexto, todos los otros superhéroes con trajes menos o más coloridos lo acompañan, pero sin dudas que se verían un poco ridículos en la vida normal, con algunas pocas excepciones (como Batman).

Es verdad que Superman fue el primer superhéroe y que marcó y definió el genero superheroico que le siguió en muchas maneras, incluido el hecho de llevar trajes en su mayor porcentaje coloridos o con capas y accesorios del estilo. Era otra época también, estamos muy lejos de 1938  y hoy en día ya es algo clásico que no se puede cambiar mucho (más allá de que se hayan cambiado detalles como el trazado de la S o el largo de la capa, por ejemplo, o la muy reciente versión relanzada para el “nuevo” Universo DC que todavía no debutó en un comic publicado). No me refiero obviamente a que haya sido el primer héroe en tener algún tipo de traje distintivo porque hay varios que lo preceden, como Flash Gordon que es cuatro años más viejo, por ejemplo, y tenía un traje bastante colorido también, aunque un poco más tradicional y acercado a una elección extravagante de ropa, y en eso cuenta mucho también el que no tenía capa.

Lo que sigue es el hecho de que es un outsider, pero a pesar de ser un ser de otro planeta y de haber crecido en un pueblo chico, con saco y corbata, anteojos y un sombrero, Clark Kent ya se mezcla como si fuese uno más. Acá Seagle cuenta un par de pequeñas historias del Daily Planet, la judía en contabilidad de la que siempre hablan por atrás porque “su gente” siempre es la que está manejando dinero, o el ordenanza negro que limpia todo el día. Pero a ninguno de los dos los tienen en cuenta realmente hasta que le desaparece plata a alguien. Todo esto esta precedido por una conversación entre Steve y su novia, Lisa, que le dice que no entiende porque no puede identificarse con Superman si los dos son unos outsiders.

Esta parte no me dejo pensando demasiado, porque por como lo veo, si uno ya acepta a la idea de un extraterrestre superpoderoso, porque no va a aceptar que justo de casualidad es blanco, de ojos celestes, pelo negro común y corriente, altura y apariencia externa absolutamente común y apropiada para ser aceptado como el héroe de épocas mucho más (abiertamente al menos) racistas. Bueno, poniéndolo de esta manera, hasta puede resultar ofensivo, pero no lo es, teniendo en cuenta la mentalidad de la época y quienes lo crearon, no podría haber sido de otra manera. Además Jerry Siegel y Joe Shuster eran los dos hijos de inmigrantes judíos, y tranquilamente se puede leer simbólicamente a su personaje alien superpoderoso que viene a salvar a la humanidad (y principalmente a los Estados Unidos) de incontables peligros, como un representante de la enorme cantidad de inmigrantes que siempre recibió ese país. No se puede venir de más afuera que Superman y sin embargo es ampliamente aceptado en su faceta personal, además de obviamente ser aceptado en su faceta superheroica.

Dejar Krypton (la vida en otro planeta). Acá se analiza más directamente esto último que dije sobre como Superman representa el resultado perfecto de esa tentación de irse de adonde está uno y empezar de nuevo en otro lugar. Muchas veces es por necesidad que uno se va de su tierra natal, y Superman no es la excepción, ya que tuvo que irse en un cohete porque le estaba por explotar el planeta, otro detalle en el que muy tranquilamente puede verse un paralelismo con la enorme cantidad de judíos que tuvieron que emigrar en muchos momentos de la historia.

La Invulnerabilidad. Acá, como hace en otros momentos, Seagle hace varias comparaciones con otros héroes y símbolos de gran poder, mostrando que todos tenían una debilidad, incluyendo al propio Superman. No nombra a la Kriptonita como su mayor debilidad, que sería lo lógico y fácil, sino que nombra al hecho de que su invulnerabilidad, al igual que todos sus poderes, solo son efectivos en la ficción. Por ahí con esto Seagle quiere remarcar el hecho de que alguien como Superman, el modelo de héroe perfecto, sólo puede existir en la ficción y que no va a haber nada ni cercano en la realidad.

La Kriptonita. A diferencia de los puntos anteriores, acá examina a la kriptonita con un esquema de comercial de un producto que queda bastante gracioso, mostrando con el humor la crítica de que la kriptonita en sí es un invento bastante boludo y simple, hecho para salvar a los escritores cuando no se les ocurría algo que pueda poner en peligro a un Superman que cada vez tenía mas poderes. Lógicamente un personaje absoluta y completamente superpoderoso es la fórmula para las historias más aburridas del mundo después de no mucho tiempo, por lo cual los escritores se vieron básicamente obligados a crear un deus ex machina como la kriptonita para que algo pueda amenazar al boy scout alien.

Smallville. Este es uno de los que no me gustó demasiado, y al que no le puedo sacar mucho. En este apartado muestra la importancia que tiene Smallville para que Superman sea un héroe con valores simples, bien terrenales, sin delirios de grandeza o megalomanía. Pone como ejemplo la importante influencia de los dichos del padre. Frases típicas y simples, agrupadas bajo el más importante “No olvides quien sos”.

Los Colores del Traje, Rojo, Amarillo y Azul. En este apartado analiza a cada uno de los colores que componen al traje, deteniéndose en que simboliza cada color por sí mismo. El Rojo, color de la guerra, masculino, el color de la vida y el fuego. Amor, pasión, energía y agresión. El corazón rojo, la sangre, salud, fuerza y juventud. Amarillo, acá primero nombra todos los aspectos negativos del amarillo, que es un sinónimo para cobardía, traición, la elite corrupta; luego a los positivos, virginidad casta, humildad Budista, realeza asiática, el oro más raro. Azul, el color del cielo inalcanzable, depresión, verdad, eternidad y fe. Termina el análisis con una frase del estoico Epictetus, “Know first who you are, then adorn yourself accordingly.” , a lo que agrega: “He died 1800 years before you were “born”, but he sure saw your colors coming, didn´t he?”. Esto último me arrancó una sonrisa cuando lo leí porque comparto la opinión de que los colores tienen una importancia simbólica grande, y no que son solo un detalle sin relevancia y también porque está bastante buena la frase.

La Identidad Secreta, este punto tiene dedicada una sola carilla (la mayor parte tienen dos), pero no necesita de mas espacio para expresar muy bien uno de los hechos que a mi siempre me molestó sobre Superman. Me refiero al hecho de que, por ejemplo, Lois Lane no lo haya reconocido a Clark como Superman hasta que este decidió revelarle su identidad. Esto a pesar de haber estado una cantidad importante de tiempo con Clark (ya saliendo inclusive) y al mismo tiempo haber estado varias veces a distancia de centímetros de la cara de Superman. Es un detalle que es minimizado como algo poco importante, pero que cualquier escritor mínimamente serio debería haber tenido en cuenta al menos alguna vez. Es decir, no reconocer que obviamente es imposible que alguien cercano no se de cuenta de quien es realmente Clark Kent es tratar de boludo al lector en parte, tal vez no antes, pero si en épocas más recientes y en un comic cada vez más adulto  (o al menos supuestamente en algunos casos).

Su Poder. Acá toma el formato usado en varios de los puntos anteriores, aplicando el símbolo de poder del que se alimenta Superman a fuentes reales e históricas, expresando con los ejemplos que da que nuestra historia es una historia de o del poder, siendo este el medio por el que se consigue lo que se desea.

Su Perfección. Este apartado esta precedido por una secuencia en la que el editor que le ofreció Superman a Steve lo lleva al gimnasio a quemar un poco de energía. Esto lo lleva a notar cuanto odia los gimnasios por la gente perfecta físicamente que va a posar y a hacer sentir chicos a los demás. Lo que le sigue es Clark Kent en una sastrería haciéndose medir para un traje, acompañado por los comentarios del sastre, que no para de remarcar de diferentes maneras el que nunca había visto un cuerpo tan perfecto. Si uno tiene en cuenta muchos de los otros atributos que tiene Superman, su invulnerabilidad, todos sus poderes, el que sea un modelo de perfección física es bastante lógico.

Que Esconde su Inner Self. Para expresar esto elige dos variaciones de uno de los sueños típicos identificados por Freud hace ya más de 100 años, el sueño de aparecerse desnudo en sociedad. Muestra dos sueños de Superman, uno en cada carilla, ambos variaciones de este sueño típico. En el primero se da la forma más común en la que él se encuentra desnudo mientras que todos los demás están vestidos normalmente, y en la segunda el tiene puesto su traje, pero todos los demás están desnudos. Elige estos sueños de angustia para expresar el hecho de que no hay nada peor que los demás vean el ser interior de cada uno.

A La Justicia le dedica tres carillas, acá cuenta una historia en la que Superman viaja a otro planeta donde un loco superpoderoso está destruyendo todo. Al final le gana, pero en el medio el planeta quedó completamente destruido. Se pregunta que es la justicia, si es la colisión de carne y hueso con magma y piedra, si es la realización de que uno le trajo el fin a aquello que le dio vida, o si no es nada más que un ideal, que después de un tiempo termina siendo puramente académico.

Nietzsche y el Übermensch también tiene tres carillas dedicadas. Seagle cita las ideas de Nietzsche, “Man, Nietzsche will say, though in very different words, has within him the ability to set aside the traditional values, Gentility, Kindness, Compassion, and replace these “antiquated” notions with alternative values that better serve man’s desires, Work (dibujo del Daily Planet), Action (Dibujo de una piña de Superman), Chaos (dibujo de Superman partiendo un auto en dos). So long as guided by rational thought, man can thus define his world, not by tradition, but by those values that truly matter to him. Values he arrives at through internal discourse. Values which may be the values of no other man, but which are right and correct for him who claims them. This he may call “the will to power”. In mastering this task, Man can become Übermensch”. Aunque la traducción sería Sobrehombre, la que pegó fue Superhombre, Superman en ingles. No sé si Siegel y/o Shuster leyeron a Nietzsche, pero es innegable que el nombre y el concepto salen de esas mismas nociones arquetípicas.

El Coraje. Este apartado de una sola carilla esta precedido por una escena en la que Steve se “viste” con el traje de Superman, hecho que simboliza el juntar orgullo para decir algo difícil, en este caso contarle sobre la enfermedad a su novia. En la carilla Seagle cuenta una historia corta sobre un pibe que estuvo meses juntando coraje para invitar a salir a una compañera de trabajo pero que perdió la oportunidad por una reunión que consumió horas extras. Cuando se estaba yendo, ve a una chica que se tropieza y se cae cuando estaba cruzando la calle, con un colectivo a punto de atropellarla. Se prepara para tirarse a salvarla, pero pasa Superman volando a supervelocidad y la salva primero. Termina con la frase triste “You´ve long suspected, but learned today conclusively, that hearts hold so much courage… but only so much, and then no more”. A esto le sigue que Steve no le dice nada de la enfermedad a Lisa, sino que le dice que se va a quedar en lo del hermano por un tiempo porque no puede pensar o trabajar adonde están, lo que ocasiona una pelea y que Lisa se vaya del departamento para que el otro pueda “pensar”.

La Fortaleza de la Soledad. Este no es estrictamente un atributo de Superman sino más bien uno de los elementos que lo rodean, pero tiene también su apartado. A quién no le gustaría tener una fortaleza de la soledad a la que nadie pueda llegar excepto que uno lo quiera llevar, con todas las comodidades que son necesarias, y más. Eso si, yo no elegiría ponerla en el medio de la Antártida, preferiría un lugar más caluroso, con una playa, una isla del Caribe o algo por el estilo. Seagle cuenta una historia de tres carillas, de un tipo ya entrado en años que lo que más desea es la soledad. Dedica por entero su vida a resolver los mayores interrogantes filosóficos de su tiempo. Consigue un trabajo simple para poder satisfacer sus necesidades básicas mientras se dedica a sus trabajos metafísicos, pero termina renunciando al ver que no lograba rehuir todo contacto social, esto a pesar de que mueve varias veces su mesa de trabajo a lugares cada vez más apartados. Se recluye en su apartamento, pero sigue teniendo distracciones como el ruido de sus vecinos de arriba, el sonido de las hojas de los árboles cercanos, pies que pasaban frente a su puerta, el zumbido de la luz eléctrica. Decide crear un techo extra, tapiar las ventanas y la puerta, y romper todas las lamparitas. Después de un tiempo, se da cuenta de que lo molestaba el ruido de grillos en las paredes, así que fumiga todo el departamento. El departamento sellado contuvo los gases tóxicos por muchos días. Todos los insectos murieron, pero además terminaron matando al viejo, que muere gritando pidiendo ayuda, pero nadie podía escucharlo porque había finalmente logrado lo que quería, soledad perfecta y duradera.

Esta historia corta tiene un formato bastante clásico, recuerda a las historias viejas con moraleja que uno lee cuando es bastante chico, en parte por el mecanismo de elegir un ejemplo exagerado para expresar un concepto.

Realidades Alternativas. Seagle usa el concepto de “realidades alternativas” aplicado a las diferentes realidades que viven las personas, como el que vive en la calle que esta obligado a mendigar o revolver la basura para poder sobrevivir, o el que vive en una de esas ciudades en las que nadie cierra ya la puerta no porque es tan seguro que saben que no va a pasar nada, sino porque ya no les queda nada para que les saquen. Dice el autor que cosas como estas son las que nos recuerdan que no es la gente con poderes que viene de otros planetas las que son los superhombres, sino cualquier individuo que es capaz de ver más allá de su propio mundo, y que toca a los demás que no pueden pasar su modo limitado de existencia.

La S. Con la letra S hace un análisis de una carilla parecido al que hizo con los colores que componen el traje, aunque menos incisivo. Toma la letra, y va mencionando los simbolismos que se le ocurren en torno a ella. La forma de S de la serpiente, el poder de la S de pluralizar, convertir uno en muchos, convertir un hecho aislado en una epidemia (victim, victims), poseer (brother, brother’s).

El Alien. Acá Seagle hace algo diferente, explorando este punto con un vocabulario más a la manera slang, casi rapero, con un fraseo en rima. Compara a Superman con sus múltiples atributos que lo hacen diferentes a los demás con la gran cantidad de “aliens” que se esconden con miedo por lo que los hace diferentes, mientras Superman vuela por ahí tranquilo, con todos sus colores estridentes.

Escapar. En este apartado no se analiza el escapar como el poder irse a otro lado y empezar de nuevo (que ya fue analizado desde otro punto de vista antes) sino a la capacidad de Superman de escapar cualquier cosa. Menciona a cuando Superman murió, pero que tiempo después volvió. Esto lo acompaña con una frase cínica que me sacó una sonrisa: “There´d only been one other bestseller in history to use that plot successfully”, refiriéndose obviamente a Jesús y la Biblia, rozando de manera superficial a uno de los caracteres simbólicos más fuertes de Superman, la porción del arquetipo mesiánico, de héroe solar, que tiene. Este es uno de los puntos que le critico no haber analizado con un apartado propio más directamente.

El Héroe. En proporción, el más fuerte de los arquetipos que conforman a Superman, sin ninguna duda. Para el último de los apartados Seagle elige contar la primera historia de Superman que leyó, aquella que estaba leyendo con su hermano mientras los doctores le contaban a sus padres el diagnóstico sin esperanzas de su abuela. Es una historia simple, como cualquier historia de la Silver Age, en la que Superman vence al villano sin que corra sangre ni nadie sufra realmente. El autor observa que una de las lecciones que las historias pueden enseñar sobre la vida es que siempre hay un después, siempre se puede pasar la hoja, y que mientras sigamos saltando los obstáculos vamos a seguir en la carrera.

Después de este último apartado lo que queda es cerrar todo para un final simple, dentro de todo feliz, sin sorpresas, pero que deja a uno con un buen sabor en la boca.

Rating: ★★★★☆

 

 

Segui Leyendo...